jueves, 2 de junio de 2011

11. HEMEROGRAFÍA DE LA LECTURA EN MÉXICO

Desde la década de los años 80 del siglo XIX, comenzaron a proliferar en nuestro país revistas pedagógicas que promulgaban la necesidad de buscar soluciones a la situación de gran analfabetismo en que se encontraba México. De cierto modo, estas ediciones vinieron a agregarse al esfuerzo cultural que estaban realizando las revistas literarias que con irregularidad se publicaban desde mediados de esa centuria, aunque éstas se dirigían más bien a la élite ilustrada.
Sin el ánimo de ser exhaustivos, presentamos ahora una muestra de algunas publicaciones que fueron impresas en la ciudad de México y una en Morelia, mismas que manifestaron un interés por el libro y la lectura. Los títulos que aquí mencionamos se pueden encontrar en la Hemeroteca Nacional.
Empezamos instalándonos entre febrero y agosto de 1870, cuando se publicó Lecturas para el pueblo bajo el impulso de la Asociación Artístico-Industrial Balderas, López y Villanueva. Este título se emitía semanalmente y trataba sobre asuntos de cultura y textos literarios.
Revista El libro y el pueblo
Casi cuarenta años después, se propagó La lectura, que fue órgano de la Librería y Casa Editorial de Eusebio Gómez de la Puente. Se expedía mensualmente entre julio de 1909 y junio de 1910, y trataba sobre libros, lectura y narraciones.
Un año después de la creación de la Secretaría de Educación Pública, en marzo de 1922 comenzó a circular El libro y el pueblo, que fue una revista mensual que se mantuvo a tumbos y con varias suspensiones hasta 1970, cuando su editor era Andrés Henestrosa. En su origen, se le asignó en parte la tarea de orientar al público en la elección y lectura de libros, pero relajó el cumplimiento de esta finalidad para mantener sólo una sección de reseñas.
Cuando la iglesia católica estableció en 1937 la editorial Buena Prensa, entre 1944 y 1966 se dio a la tarea de publicar el boletín bibliográfico mensual Adveniat, dirigido a los directores y a las juntas directivas vinculadas a la Acción Católica Mexicana.
Flor de lecturas fue un boletín mensual bibliográfico del cual sabemos que publicó su tercera época entre 1950 y 1952. Se especializaba en la reseña y lo editaba la Agencia de Libros.
Mención especial merece Artes del libro, que fue una revista ilustrada y especializada de periodicidad semestral, que realizó la Escuela de Enseñanzas Especiales Num. 9 Artes del Libro, de la Secretaría de Educación Pública. Vio la luz de 1956 a 1960, y trataba sobre la industria y el comercio del libro, además de temas de artes gráficas. La continuó el título Anales de la Escuela Nacional de Artes Gráficas.
Luego encontramos Horizontes, un noticiero bibliográfico bimestral que circuló entre 1958 y 1967. Era una publicación de la Librería Patria que presentaba repertorios de registros de libros.
100 libros selectos para Ud. era editado por la Editorial Frumentum en 1960, y era un boletín bibliográfico con reseñas de los libros.
La Dirección General de Fomento Editorial de la UNAM publicó entre 1987 y 1997 el boletín mensual Fomento editorial, que trataba de bibliografías y reseñas de los libros publicados por esa casa de estudios.
Daniel Goldin
Una publicación conocida por muchos que se afiliaron a la Red de Animación a la Lectura del Fondo de Cultura Económica fue Espacios para la lectura, misma que fue editada por Daniel Goldin y vio la luz en cinco números emitidos entre 1995 y 2002. Esta revista con formato de tabloide fue un importante foro para enterarse de conceptos y novedades sobre la lectura y la animación lectora.
La Dirección General de Bibliotecas del CONACULTA inició en julio de 2001 la circulación de la revista El bibliotecario, que fue dirigida por Juan Domingo Argüelles y aún sigue vigente y publicando diversas noticias sobre la lectura, la animación lectora y reseñas de libros.
Por último, encontramos un título editado en Morelia, Michoacán, que trata sobre la industria y el comercio del libro en esa ciudad. Se trata de La feria literaria, que publicó diariamente la Junta Cívica Conmemorativa de las Efemérides 1964-1965 entre los meses de septiembre y octubre de 1965.
Es importante señalar que mención aparte merecen las publicaciones periódicas mexicanas que se realizaron para el público infantil, de las que también hay muestras en la misma institución donde tomamos los presente datos.
En esta pequeña selección encontramos tres intereses principales: Por impulsar la industria y el comercio del libro; para fomentar la lectura a través de bibliografías, reseñas o actividades de animación; y para orientar a los lectores a la hora de seleccionar sus lecturas. De esta forma, podemos apreciar que hay un hilo conductor de intereses en torno a la lectura que se ha manifestado en los últimos 140 años en México. Podemos concluir que siguiendo estas brechas la mata seguirá dando.

1 comentario:

  1. Agradecemos a Felipe Meneses que nos haya recordado otra revista que desde 1985 viene contribuyendo cada trimestre con noticias, propuestas y conceptos en relación al libro, la lectura y la animación lectora. Se trata de "Libros de México", que publica el Centro de Promoción del Libro Mexicano (CEPROMEX) de la Cámara Nacional de la Industria Editorial Mexicana. Aclaro que parece que no la tiene la Hemeroteca Nacional, pero se puede encontrar en la Biblioteca Central de la UNAM.

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